
Aceptar la vida
(por Daniel de Urquiza)
Hace mucho tuve la oportunidad de leer el artículo de
los Fertigen Fingers sobre el Status.
Tangencialmente, tocaban el tema de la improvisación, y dentro de ella, el concepto de
que el mago debía aceptar toda propuesta, consciente o no, del espectador, e integrarla a
su programa en el momento.
Por otro lado, Eugene Burger nos dice en el libro de
Kirk Charles sobre Restaurant and Walk-around Magic que el espectador molesto no nace así,
sino que el mago lo hace así.
Sumémosle a esto lo que dice Darwin Ortiz sobre que si
algo falla es culpa siempre del mago, y nos vamos acercando a la idea que quiero
transmitirles hoy.
Quiero hablar sobre la posibilidad de adaptarse a cada espectador, y a cada aporte que nos
hagan durante nuestro programa.
Centrémonos en un ejemplo típico en magia de cerca en
restaurant:
-"Buenas Noches, mi nombre es Daniel, soy mago..."
-"Eh, entonces haceme desaparecer la cuenta".
El ejemplo típico B es:
-"Eh, entonces haceme desaparecer a mi
suegra", o cosas por el estilo.
Lo que nos están diciendo, (Darwin Ortiz) es que
HAGAMOS ALGO UTIL CON NUESTRA MAGIA. Si de verdad somos magos, si de verdad tenemos
poderes, bueno,
tenemos que tener fama, belleza, fortuna. Si no, son trucos.
Algo tiene que ver con esto el hecho de que los magos que demuestran fama, dinero,
belleza, tengan bastante éxito a nivel mundial.
Yo percibía esto, y al principio me desanimaba, porque no sabía como aprovechar, como
responder mágicamente a esas preguntas. Plata no tengo. Soy bastante feo. Y no me conoce
ni el loro.
Sin embargo, y gracias al cielo, existen dos tipos de experiencias que puede aprovechar el
ser humano. La experiencia directa, que es la propia. Y la indirecta,
que es la que le cuentan, y la que se lee.
Los libros antes citados me orientaron hacia esta idea
de tomar todo lo que el espectador aporte y transformarlo en algo mágico.
Saben que hice con el tema de "haceme desaparecer
la cuenta"? Ahora siempre llevo encima papeles-billetes. Y en la presentación, le
transmito al espectador que me plantea que no hago magia, sino trucos (planteo
subconsciente en su pregunta), que la magia es una ilusión, que dura muy poco, y que lo
único, pero también lo importante, que podemos hacer con ella, es asombrar por un frágil
instante a otra persona. Esa es la utilidad de la magia: la belleza, fortuna y fama del
asombro.
Este idea, de demostrar como la magia es frágil,
espiritual y efímera, está incorporada en todas mis rutinas. Todo lo que en un momento
estaba, luego no está, y lo que no está, luego aparece inesperada, mágicamente.
No solamente los aportes de los espectadores debemos aceptar y adaptar a nuestro programa.
También nuestros propios aportes. Con esto me refiero a los errores que
de tanto en tanto se cometen al actuar. Perder una carta, que se peguen las cartas y
salgan dos, etc.
Yo soy particularmente torpe, y por más que practico,
siempre alguna macana me mando.
Hay que adaptarse, rehacerse, o en vulgar "pilotearla como un campeón".
Ejemplo: tenía que cortar por el siete de corazones
con un spin out. Cuando sale hacia adelante el siete, sale con el un comodín, pegado.
"Bueno, el comodín es una carta mágica, y nos dice que el siete es nuestra clave de
hoy..."
Otra: Set Reset de Paul Harris, haces un movimiento mal
y te queda cualquier cosa. "Y aquí están los reyes, que nunca se movieron de aquí...junto
con los dos ases mágicos, que nunca pueden separarse de ellos".
Me acuerdo mientras escribo, y me rio solo.
Ayuda a zafar el hecho de que nunca se revelan los
efectos de antemano. Hay que tener (o fingir) una seguridad total y un dominio completo. Y
conocer todas las herramientas posibles.
Cuantas veces perdí el ultimo as que quería cortar, y
gracias al spread cull y el snap change quede como un capo!!!. Tenía que cortar por el
cuarto as, y lo había perdido, por lo tanto corto por cualquiera.
"No me digan que no es el as. Lo que ocurre es que
en esta momento esta perdido (buscando... buscando... lo encontré) en la baraja".
"Miren ustedes (extiendo hacia el espectador, hago el spread cull, la mando a top)
una baraja perfecta, pero me falta un as. Ah, pasa que el último as se disfrazó,
esperen...es un vivo bárbaro este as...(cuadro la indiferente sobre la baraja. Snap,
blow away, el que te guste) acá está!!!".
Bueno, podría seguir exponiendo ejemplos, pero no quiero extenderme más. Lo breve, si
breve, dos veces breve (chiste).
Moraleja de hoy: aceptar y aceptar-nos. Y tener perfectamente pensadas y estudiadas
nuestras improvisaciones.
Como dice René Lavand: "mis improvisaciones son
el fruto de mi más profundo planeamiento". Que así sea.
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