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cartomagia
Girando 1-2-3-4, con sorpresa
por Joaquin Recio Mirón
Efecto: Se cuenta la historia de que dos magos están
comentando sus habilidades. El primero hace lo siguiente:
de una baraja de dorso azul toma el A, 2, 3 y 4 de un mismo
palo, por ejemplo de tréboles, y sin falsos movimientos
las cartas se van girando cara abajo, de una en una, y por
orden. El segundo mago toma las cartas dice que él
no sabe hacerlas girar, pero sí otra cosa: vuelve las
cartas con la mano de una en una y los dorsos se han transformado
en cartas de fantasía.
Técnica: El culebreo.
Método: Necesitas una baraja azul con las cuatro
cartas (A, 2, 3 y 4 de tréboles) con dorsos de fantasía,
si no las tienes coge cartas de dorso rojo (es más
bonito que los dorsos de fantasía).
Saca el A, 2, 3 y 4 de dorso azul y quítalos de la
baraja.
Extiende cara arriba la baraja, saca las cartas de fantasía
y las dejas en la mesa (que no se vea el dorso). Gira el mazo
cara abajo en la mano izquierda. Consigue una separación
bajo la carta sup-1. Pon el as, cara arriba, sobre la baraja,
luego el dos, el tres y el cuatro, el pretexto es ordenarlas.
Recoge las cuatro cartas con la mano derecha y roba bajo ellas
una carta extra (la que estaba en sup-1). Deja la baraja sobre
la mesa, cara abajo.
Cuenta la historia de los dos magos. Sin darle importancia,
con el pulgar izquierdo arrastra hacia la izquierda, una a
una, las dos cartas de encima del paquete, que caerán
en la palma izquierda. Deja el grupo de la derecha sobre las
dos de la izquierda. El orden será 4-3-X-A-2 (el dos
en la cara).
Explica que es el turno del primer mago. Haz un culebreo
vertical abanicando y enseñando todas las cartas otra
vez. La mano derecha que sostiene la carta doble, la extrae
por la derecha y la pasa, metiéndola de derecha a izquierda
por debajo del abanico, entre el 4 y el 3. Cierra el abanico
formado.
Dale un golpecito a la cara de las cartas. Haz un culebreo
abanicando las cartas, se verá que se ha vuelto el
as. Al extender el abanico la carta doble se extrae por la
derecha y se pone encima de todo, en la cara del paquete.
Cierra el abanico.
Nuevo golpecito, culebreo abanicando las cartas y se ha
vuelto el dos. La carta doble va encima del paquete.
Golpecito, culebreo y se ha vuelto el tres. La carta doble
va debajo del paquete.
Golpecito, culebreo y se ha vuelto el cuatro, la carta doble
se pone entre el 2 y el 3.
Golpecito, culebreo y todas las cartas están cara
arriba. La mano derecha deja la carta doble (el dos) debajo
del paquete y deja el conjunto sobre la baraja, descargando
la indiferente.
Ahora le toca el turno al segundo mago. Reparte sobre la
mesa las cuatro cartas, (están cara arriba sobre la
baraja), prueba un par de veces a dar el golpecito y que se
vuleva una carta y no consigue nada. Comentando que el segundo
mago no sabía volver las cartas, pero podía
hacer otra cosa: sopla y gira lentamente, una a una, las cuatro
cartas. ¡Se han transformado en dorsos de fantasía!
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